Coki & the killer burritos

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Perdida - Coki & the killer burritos:

    Como lo muestra su tercer CD, “Perdida”, es uno de los talentos del pop actual. Cuenta por qué es un perfecto desconocido.

Por.Guillermo Boerr para Clarin.com.

Los pocos porteños que escucharon hablar de Coki Debernardi están acostumbrados a expresiones rimbombantes del tipo “el secreto mejor guardado de Rosario”, o “un artista de culto que…”. Evidentemente llevando a cuestas una resaca de antología, mientras se toma una Coca Cola tras otra, este simpático atorrante se ríe de eso (y de casi todo lo demás). “Por un lado es lindo que a los demás les guste lo que hacés y que te lo digan. Pero también me hace sentir un poco como si fuera el último de una tribu indígena: Vayan a verlo en su reserva natural, mírenlo de lejos y vuelvan.” Siendo un adolescente, Coki se fue de su natal Cañada de Gómez a Rosario, donde formó parte de Punto G. En 1998, tras la disolución del grupo, formó los Killer Burritos, con quienes acaba de editar Perdida, su tercer disco.

Sin embargo, no es un dato menor que Coki & the Killer Burritos no es una banda en el sentido tradicional, ya que, salvo Debernardi, el resto de los integrantes van y vienen. “Es que cuando grabo casi siempre hay gente entrando y saliendo, y todos ponen algo. Después, en una época yo estaba muy metido con T-Model Ford y otros bluseros que tocaban sólo con guitarras y batería. Al principio sonaba medio raro, pero después le encontramos la vuelta a las canciones. Porque para mí lo importante son las canciones, no como en el caso de White Stripes, en el que, salvo en un par de temas, la cosa parece ir por otro lado. Pero después sumamos un bajista, y el sonido cambió. Aunque ahora se fue.” Entonces, ¿tocan con bajista o no? “Puede ser. O no, qué sé yo, lo resolveremos cuando llegue el momento.”

De todos modos, aunque los Burritos siempre fueron los músicos que le ponían el hombro al proyecto de Coki, a él le gusta pensarlo como una banda. “Necesito tener más en común que la música. Necesito poder hablar de otras cosas, poder reírme con la gente con la que estoy, porque pasamos mucho tiempo en una sala o en una combi.” Sin embargo, es casi imposible no percibirlo como un proyecto solista. “Es que alguien tiene que tener la última palabra. No creo en la democracia del rock.”

Si esa no hubiera sido la fecha del regreso de Calamaro a los escenarios, el set de los Killer Burritos en el Cosquín Siempre Rock (con su amigo Fito Páez en la alineación) hubiera sido el show más comentado del festival. “Sí, es cierto, pero creo que es medio cruel hacer tocar a alguien al rayo del sol, a las tres de la tarde. Me sentí un poco como esos elefantes de circo que los obligan a pararse en dos patas y que, aunque no pueden, lo tiene que hacer igual. Y no es que crea que me merezco algo mejor, eh. Simplemente no tenía ganas.”.

Tener o no tener ganas parece ser lo más importante en la vida de Coki. Porque, aunque a lo largo de su carrera editó sus discos a las perdidas (justamente), el tema no lo inquieta. “Ni siquiera me veo como alguien con una carrera, sino más bien con puntos cada tanto. Pero siempre se habla de cantidades: cantidad de beats por segundo, cantidad de llamadas que se pueden hacer desde un celular, cantidad de gente que fue a un festival, cantidad de discos que se venden. Pero de la calidad no habla casi nadie. Yo prefiero hacer el disco que quiero, del que me sienta orgulloso no sólo cuando lo termino sino siempre, antes que sacar un disco cada dos años.”

Tarde o temprano es inevitable preguntarse por qué alguien con un talento tan evidente se mantiene deliberadamente afuera del circuito de rock porteño. “Porque soy feliz viviendo en Rosario, haciendo lo que quiero en mis propios términos. Y porque tal vez no lo necesito. Yo ya me fui. Me fui de Cañada, ya dejé el pueblo atrás.”. [Fuente]

En “Perdidaâ€, su tercer disco, Coki Debernardi – figura clave de la escena rosarina desde hace añares - oscila entre la nostalgia y la ironía. Al frente de sus Killer Burritos entrega once canciones de cepa roquera, muchas de ellas en formato guitarra, batería y voz, sin bajo. Su voz gastada cuenta cómo se siente “atontado y víctima del rock†(“El perfume de los 17†y un poco también en “Espaldas pesadasâ€, donde añora tiempos pasados), en un tono cercano al Lou Reed de “New York” y “Magic & Loss” con cierta veta dylaniana. En el tema que da título al disco, añora a Perdita, la protagonista de la canción (“Rosario tan solo es un lugar, sin vos es un bloque de hieloâ€), no sin antes consolarla diciendo que es preferible perder que olvidar .

Para mucha gente, es imposible no comparar a Debernardi con su amigo Fito Páez. Sin preocuparse por esto, invitó a Páez y a su actual guitarrista Gonzalo Aloras (ex Killer Burritos) para “¿La verdad?â€, donde ambos aportan sin robar protagonismo. En “Linyeraâ€, un rock visceral de prosa burlona, Coki comparte los créditos de la letra junto a Martín Páez, el hijo de Fito de… ¡cinco años! Ya hacia el final del disco, “Locos y sucios†muestra su lado más melódico, con un piano que recuerda a “Baby britainâ€, de Elliott Smith. [Fuente]

Coki & the killer burritos Formacion actual: Pana: bajo Coki Debernardi: guitarra y voz Julián Acuña di Mauricio: guitarra y coros Tito Barrera: batería

Historia:

Coki & the Killer Burritos se formo en el año 1998 luego de que se disolviera Punto G, grupo con el que Coki grabó tres discos. Originalmente estaba integrada por los músicos de Mortadela Rancia (Gonzalo Aloras, Lisandro Falcone y Diego Giordano). Luego de participar en el festival “Ni un paso atrás” realizado en el estadio de Rosario Central y a beneficio de las Madres de Plaza de Mayo, Coki ingresó en los estudios Alfa Centauro para registrar “Mi parrillada” sin una formación fija, sino con la participación de diversos músicos, entre ellos Aloras, Fabián Gallardo, Carlos González, Fabián Llonch y Andrés Calamaro como invitado. En el 2001 realizaron una gira por España y al regresar grabaron “Un millón de dólares” en los estudios Circo Beat. Por entonces, Debernardi era acompañado por Emiliana Arias (batería) y Julián Acuña (guitarras). Ese mismo trío registró “Perdida”, un simple de 2004.

Discografía: Mi parrillada, 1998 Un millón de dólares, 2001 Perdida (simple), 2004 Perdida, 2005

Video “La tormenta”

Website oficial: http://www.killerburritos.com.ar Mi Website personal con fotos de los recitales de coki: http://www.coki.com.ar

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